Fitch vislumbra lento y disparejo crecimiento de la banca hondureña y centroamericana, tras crisis de 2008
Tegucigalpa.-Los bancos de la región centroamericana continuarán controlando de manera gradual el deterioro de su cartera de préstamos, toda vez que el entorno económico no sufra una recaída, aunque le llevará un mayor tiempo a El Salvador, Honduras, Costa Rica y Nicaragua regresar a los niveles previos a la crisis económica de 2008 y 2010.
Así lo establece el informe “’Banca Centroamericana: Después de la Crisis, una Evolución Dispar”, elaborado por la agencia internacional de calificación de riesgos Fitch Ratings y divulgado este jueves.
Fitch Ratings afirma en el reporte especial al que tuvo acceso Centinela Económico, que la banca centroamericana ha exhibido un desempeño heterogéneo en la región durante el periodo de la crisis financiera global.
A su vez, los sistemas bancarios presentan perspectivas disímiles sobre su desempeño futuro, reflejando los diferentes prospectos de crecimiento económico de los países del istmo.
En ese sentido, Fitch señalá que Panamá sobresalió en el crecimiento de su cartera de préstamos en los últimos cuatro años, en correspondencia con su dinámica económica en los últimos años.
En el otro extremo, la cartera de préstamos de El Salvador se estancó, aun cuando el entorno económico de ese país ha mejorado respecto al período de la crisis financiera global.
Fitch no prevé que los bancos crezcan al nivel registrado previo a la crisis, durante el corto plazo y asimismo estima que los sistemas bancarios crecerán de manera desigual, con Panamá a la cabeza, mientras El Salvador y Nicaragua tendrían las menores perspectivas de crecimiento.
La agencia consideró que la crisis global incidió en la calidad de préstamos de la banca en la región, en particular, los bancos de El Salvador, Costa Rica y Nicaragua aumentaron sensiblemente su morosidad entre diciembre de 2007 y Junio de 2011.
No obstante, destaca la capacidad de absorción de pérdidas de los bancos salvadoreños, reflejándose en su sobresaliente capitalización y cobertura de reservas para préstamos deteriorados.
En opinión de Fitch, “los bancos de la región continuarán controlando de manera gradual el deterioro de su cartera de préstamos, toda vez el entorno económico no sufra una recaída, aunque le llevará un mayor tiempo a El Salvador, Honduras, Costa Rica y Nicaragua para regresar a los niveles previos a la crisis”.
Rentabilidad moderada
Por otro lado, los sistemas bancarios centroamericanos aun exhiben niveles de rentabilidad de moderados a bajos, entre los que destacan los resultados financieros de Panamá y Guatemala, mientras los de Costa Rica son los menores.
En opinión de Fitch, el mejor entorno económico, en conjunto con las menores necesidades de aprovisionamiento que se derivarían de la mayor calidad crediticia, incidirán en el gradual fortalecimiento de los resultados financieros de los bancos en la región.
Por lo demás, la banca fortaleció su capitalización durante los últimos años, con la excepción de Panamá, aunque el mismo se encuentra adecuadamente capitalizado y sobresalen, en este sentido, El Salvador y en menor medida, Costa Rica y Guatemala.
Guatemala aun mantiene una brecha importante en su capitalización respecto a la región, lo cual se mantiene como un reto relevante para este país.
Por otro lado, Fitch considera que la capacidad de la banca para fondearse en los mercados internos probó su resistencia para enfrentar shocks externos durante la reciente crisis financiera global.
“De esta manera, la contracción del financiamiento de los mercados internacionales impacto de manera limitada a los bancos, dado que estos se fondean principalmente a través de depósitos, una fortaleza que se prevé se mantendrá en el tiempo”, señala el informe.
Alta liquidez
El informe también señala que los sistemas bancarios aun presentan altos niveles de liquidez, destacando principalmente los casos de Nicaragua y Guatemala.
En opinión de Fitch, la liquidez regresará a sus niveles históricos en la medida que se fortalezca la dinámica crediticia, aunque este proceso se dilatará principalmente para Nicaragua.

